Pon a tu equipo en la misma sintonía para aumentar la productividad hasta un 70%

¿Alguna vez has tenido en tu equipo a dos personas que no pueden llevarse bien?

Tal vez tienen personalidades diferentes, o visiones diferentes o tal vez simplemente se rehúsan a trabajar juntas como parte del equipo. Cualquiera que sea el caso y tan duro como hayas intentado pareciera que no puedes lograr juntarlas.

Una opción considerada por muchos líderes de negocios es separar a los dos miembros del equipo para que no hagan una escena delante de otros empleados o clientes. Después de todo, estas dos personas son “muy buenas” en lo que hacen y odiarían perderlas.

Por buenos que sean en su trabajo, la verdad es que cuando dos personas residen en una organización –sin trabajar juntos como equipo– los resultados de la organización pueden sufrir tanto como un 70%

Hace un par de años decidí comprar una empresa proveedora de equipos de seguridad, Malta Dynamics. Debido a que mi experiencia reside en la industria de la construcción en vez de la industria de la seguridad, me dediqué a buscar y armar un equipo con expertos en la industria de la seguridad, a los que denominé “mi alineación inicial”. P.e.: los cinco jugadores que iniciarían si yo fuera el entrenador de un equipo invicto de basquetbol.

No pasó mucho tiempo antes de que descubriera que no podría encontrar a estos expertos en el pequeño pueblo en el que estaba mi negocio, así que busque por todo el país. Mis esfuerzos de reclutamiento rindieron frutos de tal forma que contraté a algunos de los mejores expertos en seguridad, ingenieros y agentes de ventas de la industria –aunque todos vivían por todo el país. Tenía confianza en que este equipo llevaría a la empresa a donde sabia que podría ir.

Tal vez tuve confianza de más. Como en todas las buenas películas, tuvimos nuestra tanda de retos antes de que el equipo se uniera para ser “felices para siempre” en Malta Dynamics.

El reto más grande fue que dos de mis titulares (gerentes) no podían llevarse bien. Aunque eran lo mejor de lo mejor en la industria de la seguridad y ambos tenían metas ambiciosas para manejar la empresa, cada uno quería llevar a la empresa en direcciones distintas.

Junta tras junta yo trataba de ponerlos en sintonía con poco éxito. Incluso le pagué a consultores para disecar la empresa y a sus jugadores, para decirme porque la empresa no estaba avanzando tan rápido como debía. O en el mundo del basquetbol, para explicarme porque no estábamos “ganando partidos”.

Cuando les pregunté porque no podían estar en sintonía, uno respondió que era mejor “dividir y conquistar”. Contra mi propia voluntad y conocimiento de como trabajan los equipos ganadores, los dejé trabajar por separado mientras los mantenía en el equipo pensando que la relación funcionaría sola con el paso el tiempo y que de ahí se derivarían cosas buenas.

¡Vaya que estaba equivocado! Mientras que estos jugadores volaban alto –independientes el uno del otro– el crecimiento de las ventas se movía lento.

La sincronización no pudo haber sido mejor cuando un gerente de una de mis otras empresas presentó las “Lecciones de los gansos” en el retiro anual de la empresa. Éstas lecciones evidenciaron que yo tenía que hacer cambios o de lo contrario MD no sobreviviría con jugadores que estaban en el mismo equipo pero que se rehusaban a jugar bajo el mismo libro de jugadas.

Debido a que las Lecciones de los gansos me ayudaron cuando lo necesité, pensé que se podrían beneficiar aprendiendo de ellas.

Lección 1: Volar juntos

Los gansos vuelan juntos en V por una razón. Conforme cada ganso mueve sus alas se crea una elevación para las aves que van detrás –agregando un rango de vuelo del 70% para el grupo comparado con un ganso que vuela solo.

¡70%! Y mi equipo no estaba volando juntos

Lección 2: Permanecer en la formación

Cuando un ganso se sale de la formación, presenta dificultades hasta que logra reincorporarse a la formación.

Tuve jugadores que se salieron de la formación y se rehusaron a regresar a ella.

Lección 3: Tomar Turnos

Al hacer el Vuelo en V, el ganso líder hace la mayoría del trabajo pesado. Cuando se cansa, se va a la parte de atrás de la parvada para recargar su energía mientras otro ganso toma su lugar al frente.

Mis jugadores no se turnaban para tomar la carga o para darse oportunidad de recargar sus baterías.

Lección 4: Alentarse unos a otros

Al hacer el Vuelo en V, los gansos graznan fuertemente unos con otros. Esto los alienta a segur mientras muestran donde están en la formación.

En vez de alentarse, mis jugadores trataban de exponerse unos a otros.

Lección 5: Ayudar al que tiene dificultades 

Cuando un ganso no es capaz de volar debido a enfermedad (o a una bala en el vientre), otros dos gansos se salen de la formación y se quedan con el compañero caído hasta que éste se alivia y es capaz de volar nuevamente o hasta que muere.

Tuvimos jugadores que tuvieron dificultades, lo cual es normal al construir una nueva empresa. Pero en lugar de extender una mano amiga, cada jugador siguió en su propio camino.

¿La moraleja? Observar a tu equipo. Asegurarse que estén en la misma sintonía y que trabajen juntos como equipo hacia los mismos objetivos. ¡Aprovechar esa eficiencia adicional de 70% en vez de luchar contra ella!

Damian Lang es dueño y operador de varias empresas en Ohio. Es el inventor de Sistema de entrega Grout Hog-Grout, mezcladoras Mud Hog, el sistema de arriostramiento Hog Leg y de varios dispositivos usados en la industria de la construcción y que ahorran trabajo. Su empresa más reciente es Malta Dynamics Safety Company, que se enfoca en proporcionar productos de seguridad de calidad al mejor precio a los clientes de construcción. Cada mes escribe para Masonry Magazine y es consultor con muchos de los contratistas líderes en el país.